VIDA DE TERTULIANO

09.09.2021

1.- Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (14 agst 2013).

¿Por qué crees que son diferentes de ti los que viven como hermanos, son servidores de un mismo señor y todo lo tienen en común: la esperanza, el temor, el gozo, la pena, el sufrimiento, puesto que tienen una sola alma venida del mismo Señor y del mismo Padre? ¿Por qué dudas de los que han tenido las mismas caídas que tú como si fuera a alegrarse de tus caídas? El cuerpo no puede alegrarse del mal que sufre uno de sus miembros; es preciso que todo él se duela y trabaje para curarse.

Allí donde dos fieles están unidos, allí está la Iglesia, pero la Iglesia es Cristo. Así pues, cuando tú abrazas las rodillas de tus hermanos, tocas a Cristo y es a Cristo a quien suplicas. Y cuando los hermanos, por su parte, derraman lágrimas por ti, es Cristo quien sufre, es Cristo quien pide al Padre. Lo que pide el Hijo pronto está concedido.

2.- Que se haga en mí según tu palabra. (25 mar 2014).

¿Por qué el Hijo de Dios ha nacido de una virgen? Era necesario un modo totalmente nuevo de nacimiento para el que iba a consagrar una nueva manera de nacer. Isaías había profetizado que el Señor anunciaría esta maravilla por un signo. ¿Qué signo? He aquí que una virgen va a concebir y dar a luz un niño. Sí, la virgen aha concebido y dado a luz al Emmanuel, Dios con nosotros. He aquí este nuevo orden de nacimiento: el hombre nace de Dios porque Dios nace del hombre; Dios se hace carne para regenerar la carne por la semilla nueva del Espíritu y lavar así todas sus manchas pasadas. Todo este orden nuevo ha sido prefigurado en el Antiguo Testamento, porque en el designio divino el primer hombre ha nacido por Dios a través de una virgen. En efecto, la tierra estaba aún virgen, el trabajo del hombre no la había tocado, la semilla no había sido echada cuando Dios la toma para formar el hombre yhacerle un ser viviente. Si, pues, el primer Adán ha sido formado de la tierra, es justo que el segundo, al que el apóstol Pablo llama "el nuevo Adán", también sea formado por Dios con una tierra virgen, es decir, de una carne cuya virginidad permanecía inviolada, para llegar a ser Espíritu que da la vida.

3.- Creo en la iglesia... apostólica. (04 feb 2016).

Cristo Jesús, nuestro Señor, durante su vida terrena, enseñaba quién era él, cuál era el designio del padre que él realizaba en el mundo, cuál ha de ser la conducta del hombre para que sea conforme a este mismo designio; y lo enseñaba unas veces abiertamente ante el pueblo, otras aparte a sus discípulos, principalmente a los doce que había elegido para que estuvieran junto a él y a los que había destinado como maestros de las naciones. Y así, después de la defección de uno de ellos, después de su resurrección, mandó a los otros once que fueran por el mundo a adoctrinar a los hombres y bautizarlos en el nombre del padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Primero dieron testimonio de la fe en Jesucristo en Judea e instituyeron allí Iglesias, después fueron por el mundo para proclamar a las naciones la misma doctrina y la misma fe. De modo semejante, continuaron fundando Iglesias en cada población, de manera que las demás Iglesias fundadas posteriormente, para ser verdaderas Iglesias, tomaron y siguen tomando de aquellas primeras Iglesias el retoño de su fe y la semilla de su doctrina. Por esto también aquellas Iglesias son consideradas apostólicas y son una con aquella primera Iglesia fundada por los apóstoles, de la que proceden todas las otras. En este sentido son todas primeras y todas apostólicas, en cuanto que todas juntas forman una sola.

4.- Allí donde estén reunidos, él está presente. (10 jun 2016).

¿Dónde voy a encontrar la fuerza para describir de manera satisfactoria la felicidad de un matrimonio? ¡Qué pareja aquella en la que dos son cristianos, unidos por una sola esperanza, un solo deseo, una sola disciplina, el mismo servicio! Los dos son hijos de un mismo Padre, servidores de un mismo Señor, nada los separa, ni en el espíritu ni en la carne; al contrario, son ciertamente dos en una sola carne. Allí donde la carne es una, uno también es el espíritu. Juntos oran, juntos se postran; se instruyen mutuamente, se exhortan mutuamente, se dan ánimos mutuamente.

Uno y otro están en igualdad en la Iglesia de Dios, en igualdad en el banquete de Dios, en las pruebas, las persecuciones, los consuelos. Entre ellos no existe ningún secreto, ningún motivo de pena. Con toda libertad visitan a los enfermos, asisten a los indigentes. Para la limosna, ninguna tacañería; para el sacrificio, ningún contratiempo, para la observancia de los deberes cotidianos no hay trabas, ningún signo de cruz furtivo, saludo inquieto o bendición muda. Entre ambos resuenan salmos e himnos. Cristo se alegra de esta vista en este concierto. Les envía su paz. Allí donde dos están reunidos, el también está presente. Allí donde él está presente, el Malvado no tiene lugar.

5.- Os he dado a conocer todo lo que he oído al Padre. (10 may 2018).

En el momento de su retorno al Padre después de su resurrección, Cristo encomendó a los Once ir a predicar a todos los pueblos y bautizarlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Al instante, los apóstoles -cuyo nombre significa enviados"- escogieron a Matías en el lugar de Judas, según la profecía contenida en un salmo de David. Recibieron, por la fuerza del Espíritu prometido, el don de obrar prodigios y el don de lenguas. Primero en Judea dieron testimonio de la fe en Cristo Jesús y constituyeron comunidades. De ahí partieron hacia el mundo entero para anunciar entre las naciones la misma doctrina y la misma fe.

¿Cuál fue la predicación de los apóstoles? ¿Qué les reveló Cristo? Yo diría que no hay que intentar saberlo por otro camino que por el de las mismas comunidades que los apóstoles fundaron personalmente, anunciándoles tanto de viva voz como por escrito la fe en Jesucristo. Si esto es verdad, no hay duda de que toda doctrina que concuerda en las comunidades apostólicas, madres y fuentes de la fe, se debe considerar como verdadera porque contiene lo que las comunidades recibieron de los apóstoles, los apóstoles de Cristo y Cristo de Dios.

6.- Mirad a mi siervo... no protestará, ni gritará. (20 jul 2019).

Dios no podía vivir con los hombres si no era tomando una forma humana de pensar y de actuar. Por eso, escondida en la humildad, ha velado el esplendor de su majestad que la debilidad humana no habría podido soportar. Todo ello no era digno de él, pero era necesario para el hombre, y, de golpe, se hizo digno de Dios, porque nada es tan digno de Dios como la salvación del hombre.

Todo lo que Dios pierde, el hombre lo gana, de manera que todas las humillaciones que mi Dios ha sufrido para estar cerca de nosotros son sacramento de salvación de los hombres. Dios actuó así con los hombres para que el hombre aprendiera a actuar según el plan divino. Dios trató al hombre de igual a igual, para que el hombre pudiera tratar con Dios de igual a igual. Dios se hizo pequeño a fin de que el hombre llegara a ser grande.

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