SAN AKATHISTOS
1.- Simeón los bendijo.
(29 dic 2015.
Tras contemplar los Magos
la estrella que sigue divinos caminos,
siguieron su resplandor, y tomándola por antorcha,
al Señor poderoso hallaron por su medio.
Y accediendo hasta el Inaccesible, se alegraron,
exclamándole: ¡Aleluya!
Vieron los ojos de los caldeos
en las manos de la Virgen
al que a los hombres plasmó con su mano.
Y considerándolo Señor,
a pesar de su forma de siervo,
se apresuraron a honrarlo con regalos
y a exclamar a la Santa:
Salve, por ti resplandece la dicha.
Salve, por ti se eclipsa la pena.
Salve, levantas a Adán, el caído.
Salve, rescatas el llanto de Eva.
Salve, oh cima encumbrada a la mente del hombre.
Salve, abismo insondable a los ojos del ángel.
Salve, tú eres de veras el trono del Rey.
Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.
Salve, lucero que el Sol nos anuncia.
Salve, regazo del Dios que se encarna.
Salve, por ti la creación se renueva.
Salve, por ti el Creador nace niño.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, ¡Virgen y Esposa!.
